Yoga

Prana: significado, orígenes y su importancia en el yoga

Prana es un término sánscrito que tiene una conexión muy estrecha con disciplinas holísticas como lo yoga, el Tai Chi y el qi gong. En otras tradiciones también se le llama Ki o Qi. En esta guía descubriremos en detalle su significado, sus orígenes y el papel fundamental que juega en el yoga.

El significado de Prana

En más de un artículo hablamos de la respiración y su importancia en el yoga y en todas las prácticas relacionadas. Pero, ¿de dónde viene este concepto?

A nivel fisiológico para saber revisa tu respiración Es muy importante: todos los deportistas, amateurs y profesionales, saben gestionar mejor su respiración en función de la intensidad del ejercicio físico realizado.
Pero si buscamos un significado más antiguo del concepto de “respiración” encontramos la palabra sánscrita “prāṇa”(प्राण) que se traduce literalmente como “vida” pero también, según el contexto, como “respiración” o “espíritu”.

¿Por qué una sola palabra tiene tres posibles traducciones que son tan diferentes entre sí? Según la filosofía india, el prana es algo que todos los seres vivos poseen y que “absorben” del aire a través de la respiración. De hecho, además del mero oxígeno, a través de la respiración también absorbemos “vida”. Por esta razón, según la medicina china, el aliento equivale a un nutritivo, ya que a través de él podemos respirar prana y mejorar la salud.

Una vez que el prana se absorbe a través de la respiración, esta energía vital ingresa a nuestro organismo y se canaliza hacia lo que se define cuerpo delgado. El cuerpo sutil se compone de centros energéticos, como los chakras, unidos por una serie de canales, definido nadi (relacionado con los meridianos de la medicina tradicional china), que juntos contribuyen a transmitir la aliento fino (o el prana). Una vez canalizada, se divide en cinco tipos de respiraciones vitales también llamado vayu (“viento” del sánscrito).

Prana en el mundo

Monje budista

De esta breve introducción podemos extraer una lección muy importante: el prana no es solo respiración.

Al leer otros artículos sobre yoga, es posible que haya tropezado con el término “Pranayama” que, concretamente en esta disciplina, se refiere a técnicas de respiración que se aplicará durante los distintos ejercicios. Aunque la raíz se refiere al concepto de prana, en realidad es un concepto mucho más profundo y bastante extendido en la cultura oriental: el de una entidad espiritual que lleva Energía vital.

Los chinos lo llaman Qi (de donde deriva la disciplina de Qi Gong), pero su concepto no se detiene en el continente asiático: de hecho, con varios términos basados ​​en la cuenca de origen, se encuentra en todas las grandes culturas del país. mundo antiguo.

Conceptos relacionados con el prana

  • “Alma” contiene el mismo concepto en latín.
  • “Pneuma” significa aliento en griego, pero se puede utilizar para hacer referencias específicas a términos como “alma” y “espíritu”.
  • “Ki” es la evolución japonesa del Qi chino y se refiere a la energía vital de cada individuo.
  • “Mana” es un concepto similar al de “fuerza vital” o “poder espiritual” y es de origen polinesio y melanesio.
  • “Orenda” es “Manitou” son dos términos nativos americanos que indican respectivamente la “energía espiritual” de las personas y el medio ambiente y la “fuerza vital” del “Gran Espíritu”.
  • “Rūḥ” para los musulmanes asume varios significados similares, puede ser el “espíritu vital”, “el yo inmortal”, o se ha representado en algunas ocasiones como un ángel o incluso como una “fuerza vital” capaz de animar lo inanimado.
  • “Rúaħ” en hebreo representa el “espíritu”, un concepto diferente del alma en un sentido amplio y más bien entendido como la “fuerza vital” del individuo individual.
  • “Seiðr” se trataba de una antigua magia chamánica principalmente femenina de origen celta, con significados muy similares a los del Mana polinesio, capaz de manipular la “fuerza espiritual y vital”.
  • “Teyolía” es un concepto de los antiguos aztecas que se puede traducir literalmente como “lo que da vida a la gente” o “lo que da vida a la gente”, por tanto entendido como “espíritu”.
  • “Licenciado en Letras” es “Sekhem” son dos de las nueve partes en las que, según los antiguos egipcios, el alma podía dividirse después de la muerte: específicamente, estas dos simbolizan respectivamente la “personalidad divina (o espiritista) de la persona” y su “energía como ser vivo”. .

Otra peculiaridad que tienen en común muchos de estos términos (aunque no todos), es la asonancia etimológica con palabras similares a aliento; esto ocurre especialmente para culturas nacidas en las mismas cuencas territoriales, como el judaísmo y el islam.

El vayu y los cinco tipos de energía

vayu

Por tanto, podemos afirmar que el prana, o lo que se entiende por “soplo vital” y que existe en todos los seres vivos, se puede asimilar mediante la respiración correcta.

Sin embargo, esta energía tendrá que ser canalizado y redistribuido: el “cuerpo sutil” es precisamente el que realiza esta función dentro del organismo. Divide la energía vital que asimilamos según estos cinco tipos:

  1. Prana vayu, se encuentra entre la cabeza y el corazón y su energía se utiliza para acciones energéticas, como hablar, cantar, reír pero también luchar, crear y bailar.
  2. Apana vayu, se ubica en la zona sacra y los músculos pélvicos, su energía “fluye” hacia abajo, empujando todo lo que tiene que bajar en esa dirección (pueden ser cosas como comida y bebida pero también como desperdicio y desperdicio).
  3. Udana vayu, se ubica cerca de la garganta y su función es opuesta a Apana vayu: de hecho su energía fluye hacia arriba y sirve para expulsar todo lo no deseado del cuerpo, por lo tanto alimenta acciones como estornudar, toser y vomitar.
  4. Samana vayu, la podemos encontrar en la zona abdominal, concretamente alrededor del ombligo y su energía sirve para asimilar no solo todo lo que ingerimos sino también lo que sentimos.
  5. Vyana vayu no tiene un área específica ya que su energía fluye libremente por todo el cuerpo y ayuda a compensar otros vayu. Su energía también influye en las acciones de relajación y contracción, así como en el sentido del tacto y los sentimientos de repudio.

Una vez que la energía se ha dividido en estos cinco tipos, también se almacena en varios puntos específicos del cuerpo humano; otro ejemplo de estos centros de energía son los siete chakras.

Los Nadis y el circuito energético

pranayama

Sin embargo, será necesario redistribuir esta energía por todo el cuerpo: los vayu y los chakras están conectados entre sí gracias a los nadis (नाडी, “Tubo (s)”), que le permiten mover prana por todo el cuerpo.

Son en todos los aspectos similares a los vasos sanguíneos, surgen del corazón y se desarrollan en el cuerpo terminando en la zona pélvica y creando un circuito de energía que pasa por todos los órganos y centros de energía del cuerpo. En la zona del ombligo podemos encontrar una gran concentración de estos nadis. Los textos antiguos de yoga no son consistentes en el número exacto de Nadis que debería haber en el cuerpo humano, pero básicamente hay tres conductos principales:

  1. Ida, el gran canal de la izquierda.
  2. Pingala, el gran canal de la derecha.
  3. Sushunma, el gran canal central.

Cada uno de estos tres canales transporta un tipo específico de energía según sus funciones: en Ida fluye la energía definida como “lunar”, por tanto femenina y principalmente de contracción y enfriamiento. En Pingala, en cambio, fluye la energía “solar”, que es masculina y relajante y calentadora. Sushunma es el más importante ya que se desarrolla a lo largo de todo el tronco espinal y conecta el chakra raíz con el chakra coronario, pasando por todos los demás.

El viaje del prana

esquema de prana

Aquí hay un pequeño resumen del ciclo de prana en el organismo a través del sistema del cuerpo sutil:

  • Asimilación de prana a través de la respiración.
  • División de prana en cinco tipos de energía.
  • Acumulación de energía en los cinco vayus y siete chakras.
  • Redistribución entre los vayu y los chakras de energía en función del tipo de energía en sí y por compensación.
  • Entrada de energía a los distintos órganos según las necesidades y acciones del organismo.

Con algunas prácticas de yoga es posible desbloquear la circulación para facilitar el flujo de energía y beneficiarse de ella. En particular la técnica de raja yoga es más adecuado para mover las cinco energías bloqueadas.

Conclusión

El mundo del prana es vasto, profundo y contiene mil matices de múltiples conceptos para llegar a la misma conclusión: la respiración es vida, es más que solo aire y mecánica.

La prueba es que todas las culturas del mundo presentan este concepto de “Aliento de vida” en sus raíces, algunos con significados más claros que hoy nos han sido transmitidos, otros de una manera más sutil. Aprender a controlar tu respiración es la clave para poder dar lo mejor de ti todos los días y vivir al máximo.

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